martes, 15 de septiembre de 2020

A ustedes:

Dije que sí. Pensé en ello varios días y decidí aceptar. Sabía que me iba a preguntar. Después de correr por más de un año, era natural que mi bienvenida viniese acompañada de la única razón lógica por la cual podía volver.

Intenté casi todo, aunque no niego que no con la persistencia que muchos lo intentan: las flores de Bach, el yoga, la reflexión, hacer listas, comenzar a hacer cosas divertidas, pasar el tiempo con los amigos y amigas. Mi mente seguía pegada en lo mismo. Era momento de volver. Y el día que me senté allí lo hice sola, hablé desde mi percepción y asumí lo que pude haber hecho un año atrás. 

Cada vez que escribo de mis procesos, lo hago con el fin de educar, expresar y quizá hasta acompañar el proceso de otros y otras. Esta vez quiero escribir de las personas que desde ese día e incluso antes o después, no permitieron que el proceso lo viviese en soledad. 

Pocas veces me ha tocado ser la del otro lado, a veces a consciencia y otras sin darme cuenta, y las veces en que lo he hecho termino preguntándome cómo es y habrá sido estar conmigo en los momentos más complejos. 

Quisieron aprender, y eso ya era suficiente. Quisieron aprender qué decir, cómo decirlo, o silenciarse. Buscaron la forma de hacerme sentir cómoda aunque supieran que no había forma en ese entonces. Me escucharon divagar, hablar meses de lo mismo, ser circular en toda conversación, me escucharon siendo infinitamente orgullosa y egocéntrica. Y siendo, siempre, una de las más conversadoras del mundo, me escucharon callar, mientras me observaban o me intentaban decir qué era lo mejor y qué no.

En cada silencio les vi pronunciando que "era momento de avanzar", "pronto todo va a terminar" o "no sé qué decirte", y nunca supe si lograron comprender que su mera presencia era suficiente para sentirme a salvo de mí misma. 

Se sentaban a mi lado, algunos me abrazaron, otros me miraron con lástima, otros me invitaron a salir, y no importa cuál fuese la acción y si era "mejor" o no, fueron capaces de quererme cuando yo no pude hacerlo por mi cuenta.

Y lo digo en serio, porque me vuelvo redundante, egocéntrica y cerrada, porque no sé ver otras alternativas, a veces no soy capaz de acompañarles, ni siquiera soy capaz de abrir los ojos, y están ahí aun cuando les he dado razones para que se larguen. Han sido capaz de ver por mí que la "Caro" es mucho más que su inmovilidad cuando no sabe sonreír.

Podría decir que cualquier amigo, amiga, familiar y pareja, haría lo que fuese en situaciones parecidas. Pero no es así, porque existen tiempos y espacios donde la comodidad no te acompaña, donde no eres ni parecido a quien conocieron, porque la pena hace lo suyo y tienen el derecho a velar por sí mismos antes que un otro. En su forma, decidieron abrazarme, cuidarme y acompañarme. 

Sé que el camino hubiese sido distinto si no les conociera, y no es por minimizar el trabajo que he intentado hacer en mí, sino porque si no hubiesen estado recordando cada una de mis cualidades o diciéndome que era importante que estuviese allí, seguiría creyendo que no hay razón lógica para existir. Y aunque sé que la tarea máxima es creer que mi existencia es necesaria porque es una existencia por sí misma, sería complejo creerlo si no estuviesen repitiéndolo cada vez que no puedo ser ni pronunciar palabra alguna. 

Independiente del estrés que les causé, no dudaron en estar ahí y aprender de mi mundo (y si es que lo hicieron no fue suficiente para no intentarlo). No tuvieron miedo de conocer otra forma de sentir, como huir y no morir en el intento, como batallar contra una misma... Quisieron entender mi parte más oscura y se quedaron, como nos quedamos todos en los lugares que amamos. 

El 28 de agosto del 2020, cumplí seis años tratando de batallar con cada uno de mis fantasmas. Y a quienes directamente les llegará este mensaje, quería ocupar mi espacio y mis palabras, para agradecer una labor que decidieron aceptar con el cariño innegable de las relaciones. 

En el período que me quise ir definitivamente de la vida, me permitieron acostarme el tiempo que quise, y supieron, a puro aprendizaje experimental, cuando obligarme a salir. Han respetado cada uno de mis procesos y me han acompañado a sus tiempos, con lo que pueden y con lo que son... ¡que es mucho! 

Gracias por aceptar cada uno de mis estados, por ser la extensión viva de cada parte de mi cuerpo, de mis palabras y del amor que a ratos no puedo entregarme a mí misma. Gracias por tenderse a mi lado a llorar, por decirme cuidado cuando me obsesiono con algo, por repetirme cien veces las mismas palabras, por escuchar cada uno de mis dolores reales e irreales, por dejarme conversar de mil temas a la vez, por ir a todas cuando necesito hacer un montón de acciones. Por encima de todas las cosas, gracias por abrazar mis penas y frustraciones.

Espero estar un poco a la altura de lo que han estado, retribuirles con el cariño y orgullo inmenso que siento por ustedes, las tremendas personas que han sido para y por mí. Ahora, que es mucho más fácil contar las derrotas, es bonito entender que en ellas, estuvieron ustedes como resorte, hombro y mente. Sé que parte de la vida que empecé a apreciar, se lo debo a su compañía y constancia.

Ojalá todos quienes viven procesos internos difíciles y extensos, tengan la calidad de amigos y familiares que tengo yo, y que sientan, a tiempos y a duras penas, que esa presencia puede significar todo cuando sientes nada. 

Lo colectivo permite aliviar dolores invisibles, cada movimiento y compañía que brindamos, da importancia a quienes en algún momento no son capaces de verlo por sí mismos. La salud mental es tarea de todas y todos. 

Les quiere y abraza siempre,
Caro.

7 comentarios:

  1. Ñaaaaaa que lindaaaa!!!que tierno que nos agradezcas,pero en verdad siempre he admirado tu fortaleza y recursos personales pa salir adelante... Eres muy capaz dentro de esa partecita tuya. Y eres muy amada, onda aunque a veces no fue fácil, todo el amor y paciencia fue porque te lo mereces. Eres la mejooor y te amo mucho ❤️🥰

    ResponderEliminar
  2. Conocerte en si es uno de los misterios y coincidencias lindas que la vida me ha regalado, el que uno sea así contigo es el reflejo de lo que tú logras sacar en los demás. Su mejor versión. Todos necesitamos de eso y el agradecimiento es mutuo por permitir esa conexión y libertad.
    La amistad sube y baja como montaña rusa, pero cuando logra tocar la fibra misma del amor, empatía y comprensión! Ganas más que una amistad.
    Gracias e infinitas gracias!

    ResponderEliminar
  3. ¿qué sería de mi mundo sin una Caro?

    Amiga, te banco de aquí al infinito.
    Agradeceré por siempre tu amistad, amor, compañía, así como también el haberme acogido en tu casita.
    Eres luz en mi vida, aprecio mucho el apoyo incondicional y desinteresado que me has entregado desde el día en que abriste un espacio en tu vida como tu mejor amiga.
    Siempre te he mirado con admiración por lo fuerte, virtuosa y hermosa persona que eres.
    Estaré contigo en cada momento, hasta abuelitas, para hacerte recordar lo importante que eres para mi y para muchas otras personas.

    Te adoro un montón!

    ResponderEliminar
  4. Desde que pude tener el mínimo contacto contigo, me di cuenta de lo maravillosa persona que siempre has sido. Sentí admiración y una energía tremenda. Con el tiempo conocí más de ti y pudimos compartir muchos espacios en donde la confianza y risas se apoderaron de nosotras. Compartimos opiniones, sentimientos y experiencias, entre eso varias cosas más que nos ayudaron a conocer parte de la otra.
    Agradezco a la vida tu vida.
    No hablamos siempre, pero ahí estamos. Aquí estoy. Si hay que recostarse un tiempo juntas, se hace, pero siempre nos levantamos.
    Me emocione al leerte tal como lo hago siempre que escribes lo más mínimo, tienes la capacidad de encender esa fibra en las personas, por eso te queremos tanto!
    Puedes con todo ♥️

    Mi mami bella, mi tocaya, te quiero!

    ResponderEliminar
  5. Parolina, tu sabes lo mucho que nos divertimos juntos, el tiempo que pasamos con nuestros amigos/colegas se extraña demasiado. Me alegra mucho leer que, a pesar de ser un completo idiota (o más bien ignorante en el tema), ayuda el estar a tu lado. Tu también nos entregas tanto o más, de lo que nosotros podamos ayudar, es por eso que te rodea gente que te quiere y respeta.
    Espero poder verte pronto, espero que algún día recordemos este año como el más aburrido mientras estemos viviendo puras alegrías. Te quiero ♥️, cuídate, no salgas de no ser necesario, toma agüita y lávate las manos con frecuencia.

    ResponderEliminar

Giros.

He muerto en la agenda de tus besos, en el personaje antagónico de tu mal amor. Infragante de soledad descubro en tu sonrisa la tranquilidad...