"Cosas que debo recordar decir:
1. Cuando algo no está bajo mi control me golpeo. Ayer me golpeé.
2. Cuando alguien no quiere saber de mí o me siento culpable, no duermo y no como.
3. Tiendo a sentirme culpable por todo, especialmente por ser un problema para los demás.
4. Deseo tanto como el resto poder ser distinta.
5. No sé ser cariñosa, me apego muy rápido a las personas. No sé cómo despedirme y cuando se van, siento que no puedo volver a levantarme.
6. Hay días en que la cama me detiene y siento que no hay razón para levantarse, no me puedo el cuerpo.
7. Soy obsesiva, controladora, nerviosa y fatalista. No controlo lo que siento, ¿por qué no me gustaría controlar las otras cosas?
8. La pena no me deja existir, a veces no sé ni cómo conversar.
9. La alegría me llena, de tal forma, que no controlo lo que digo, hago muchas cosas, no termino ninguna, no duermo y puedo estudiar demasiado.
10. No quiero que llegue el momento en que las personas se queden para protegerme. Quiero sentir que esto no es un problema, que no se queden aquí "soportándome".
11. Sé que me ven exagerada, pero no sé cómo controlar la intensidad, y mucho menos lo que hago con ella.
12. Cuando algo bueno sucede, me aferro a ello tanto que cuando acaba no sé cómo seguir.
13. Quiero creer que esa parte de mí también puede ser aceptada."
En octubre del 2017 escribí este texto para una tarea que me dieron. Esta consistía en expresarle a alguien lo que pasaba por mi cabeza cuando oscilaba entre los dos polos. Elegí mal a quién decirle, sin embargo, el texto se quedó conmigo y a veces, como hoy, lo recuerdo.
Me gustaría devolver el tiempo, decirle a Caro de veinticuatro años que tres años después todo resultaría distinto, que podría pararse de la cama cuando siente que la vida le pesa o que puede controlar los impulsos ridículos de la felicidad. Me gustaría, porque después de escribir esto sentí que nadie nunca podría aceptarla... Ni siquiera yo.
Hoy es el día de la salud mental y como todos los años, dedico un tiempo a escribir sobre ella. Hay partes de mi proceso que ya no me resultan vergonzosas o que, de alguna manera, puedo expresarlas sin sentir que vuelven a rondarme. No voy a negar que hay días en que los fantasmas vuelven a su hogar, me dedican palabras inciertas, dolorosas, imaginarias, y me quedo en ellas, distante a mí, viéndome de lejos como la vida pasa y yo solo tiendo a quedarme acostada. No obstante, ya es menor la duración.
Pienso en estos seis años de aprendizaje, en Caro del 2014 que vuelve arrepentida a buscar soluciones en un lugar lleno de prejuicios, y que extrañamente se queda, determinada, pegada a la silla. Solo confié en que pronto llegaría el día en que dejaría de sentirme tan ajena a mí o dejar de ser demasiado.
Hoy me miro y sé que la vida está distinta, que los estímulos existen, que el daño no es tan grande, que la felicidad puede controlarse. Hoy me veo y siento que los seis años han valido de mucho más que sentirme perteneciente a mi cuerpo y a mi mente, sino también para entender los procesos de las y los demás, que ha significado una nueva bandera de lucha.
Abrazo a Caro del pasado, abrazo la capacidad con la que siguió cada una de las recomendaciones, y la valentía con la cual enfrentó a cada uno de sus demonios. Me abrazo porque la pelea no fue fácil, porque la estabilidad no llegó por obra inherente de seres celestiales, porque tuve que reconstruirme cien veces para sentir que vale la pena ser como soy. Abrazo a mi parte depresiva, a mi parte maniaca, y a lo que existe en medio que es tan bonito, nuevo y reconfortante.
Sé que soy privilegiada, tengo la suerte de contar con la tremenda red de apoyo, con haber sido constante con el tratamiento y tener buenos profesionales acompañando mi proceso. Sé que no todo el mundo puede acceder y que la sociedad en la que vivimos está tan enferma, que nos ha enfermado mucho más. La salud mental es un privilegio, y así como todos mis cumpleaños y todos los diez de octubre, espero que llegue el momento en que la salud mental sea un derecho para todas y todos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario